16 de marzo de 2014

Después de amanecer prontito el  domingo (como aquí todo va tan adelantado, está muy bien salir de fiesta y volver a casa a la 1... ¡así al día siguiente puedes aprovechar para hacer un montón de cosas!) toca hacer planes.

Por la mañana: ducha y lavadora. Habíamos quedado en la estación a las 13, así que cojo mi bici… ¡y allí que me planto! (que difícil eso de pedalear en contra del viento…¡uf!).

Cogemos el tren caminito a Amsterdam (¡qué ganas tenía!). Un paseíto por el centro, alguna visita a las tienda de queso (jijijiji) y luego hemos acompañado a Claudia a un bar en el que había quedado con unas chicas, ¡qué chulo y qué bien se estaba!.


El bar...¡era genial!.

Hemos estado bastante rato al solecito, hablando, viendo las barquitas pasar… ¡genial!.




Cuando nos hemos cansado, nos hemos ido hacia la estación… hemos comprado algo para merendar y hemos estado un ratito sentadas en el Starbucks descansando, hasta que saliera nuestro tren.



Una vez en Heemstede, otra vez bici… ¡y para casa!

¡Que finde más completo! Es una gozada estar tan cerca de la ciudad...me sigue gustando tanto como la primera vez.

Y ahora a descansar, que mañana ya es lunes…

¿Qué destaco?

- Para comer: patatas fritas. ¡Nunca más! ¡Qué empachada!


- En los trenes hay muchas diferencias entre los vagones: están los de 1ª y los de 2ª clase... pero también hay unos de silencio: ¡vagones en los que no puedes hablar!. Qué aburridos estos holandeses...

'Silence' dice en las ventanillas...




…nos vemos en Holanda!
El sábado lo empezamos con ganas: a las 10 habíamos quedado en la estación Diana, Balbina, Claudia y yo para ir a visitar Gouda.




La ciudad es conocida por el queso, pero también por la fabricación de pipas y de velas, así como por su cerámica, que es valorada internacionalmente. Tiene tres monumentos importantes, el Stadhuis (el ayuntamiento, de estilo gótico), el Waag (el peso público, el edificio donde se pesaban los quesos) y la iglesia de San Juan Bautista (Sint Janskerk), que con sus 123m de largo, es la iglesia de mayor longitud de los Países Bajos.


¡Había mercado!


Estuvimos callejeando toda la mañana, es una ciudad bonita, no parece muy grande (eso o estuvimos dando vueltas todo el rato por los mismos sitios...). No vemos muchas tiendas de queso (eso si, entramos a una pequeñita en la que no dimos abasto a probar todos los quesos... la tienda estaba llena de españoles!). 

Vimos también una tienda de LEGO. Mirar que original, cómo tenían organizadas las piezas... 


Tenían un montón de cositas formadas con LEGO, como un muñeco tamaño real de un jugador de baloncesto o maquetas con diferentes escenas.

Estuvimos en los jardines del museo de Gouda, vimos la iglesia (donde había una reunión de peregrinos del Camino de Santiago, comiendo jamón, chorizo...jajajaja).



Y para comer... PICNIC! Aprovechando que había mercado, compramos pescado frito (típico aquí, por lo que se ve...), pan de cebolla, una especie de salchicha con queso (¡buenisima!), una ensalada, unos zumos naturales y de postre fresas y moras. Nos salió super barato y comimos genial.


 Pescado rebozado y sus dos salsas.


 ¡La salchica de queso!


Después de comer, un café para entrar en calor y continuamos con la visita.





Diana, Claudia y Balbina.

Y para merendar... un stroopwafel XL! 


Y volvíamos a la estación, cuando Balbina...¡encontró la caja para la bici que llevaba un año buscando! Así que así volvimos, caja en mano...¡y al tren!





Nos volvimos a Heemstede a coger las bicis, que las dejamos en la estación... y nos fuimos a Haarlem. 

Primero estuvimos en un bar, "Out of the blue", jugando al billar (si, increíble en mi...¡pero lo hice!jaja). Eramos la expectación del bar.

Luego nos movimos a una taberna cubana ("Fidel"), ¡tomamos unos daiquiris de fresa riquísimos!.



Las bicis...¡una pesadilla! Todo el día atando y desatando...jajaja


Y al final de la noche, después de "hablar" con unas holandesas estiradas (¡qué perras!) y cenar algo en McDonalds, nos volvimos a Heemstede poquito a poco, y a la 1 en casa :)

¡Hoy vamos a pasar el día a Ámsterdam! Así que...mañana vuelvo con más historias.


...nos vemos en Holanda!

El viernes fue un día bastante calmado: por la mañana me quedé en casa con Magalí, después fui a recoger a Élodie y a Luwe. 

Por la tarde quedé con otra aupair, Laura, y estuvimos en DEKA, un supermercado que acababan de inaugurar, cogiendo de tooodo lo que daban para probar…¡fue divertido!.

La sorpresa del día, cómo no, me la dio Radna, que apareció con un ramo de flores “para tu cuarto” :).



...nos vemos en Holanda!

14 de marzo de 2014

La verdad es que todo se está estabilizando bastante, los días son bastante parecidos entre sí y ya no hay tantas cosas que me sorprendan. Me estoy acostumbrando a lo diferente, ¡qué cosas!.

El lunes fue sencillo: llevé al cole a Élodie dando un paseo con Magali (es genial, la metes en el carro y a los 2 minutos está completamente dormida). Nada especial, excepto que a la vuelta vi a un señor… ¡con zuecos holandeses!. Me dio la impresión como si los usara como zapatillas de ir por casa (¡qué incomodas, por cierto!), porque estaba a las 9 de la mañana limpiando el cristal del coche en la puerta de casa…

Vino a comer una amiga de Radna con su hijo: el jueves entraron a robar a su casa y les han robado ¡todo!. Monedero con todas las tarjetas, ordenadores, iPad, iPhones (sí, por aquí es todo muy i-…)… ¡hasta el coche!. Por aquí siguen vendiéndome que es todo “muy seguro, aquí no hay mala gente”...ya, pero en 10 días he oído tres noticias diferentes de robos…

El martes siempre es día de chicas: los chicos se van al colegio y las chicas nos quedamos en casa (Élodie no tiene ni preescolar ni guardería). Fuimos Élodie y yo al Grut&Groot (una cafetería que tiene muchos juguetes para los niños), donde suelen quedar las aupair españolas todos los martes. A la hora de comer vino la abuelita (nunca me cansaré de decirlo, ¡qué majica!).

La tarde tranquila: un ratito al sol en la terraza (que promete muuuucho…) y a cenar.
¿Una curiosidad? Estaba yo en la cocina y en casa solo estaba Justus con un amigo (en el ordenador, ¡cómo no!)… de pronto he oído que entraba alguien, yo pensaba que sería Radna… ¡pero no!. Era una chica que ha entrado como Pedro por su casa, me ha saludado como quien no quiere la cosa, ha abierto un cajón, ha cogido unas llaves y se ha ido por donde ha venido. Yo, obviamente he alucinado… Luego ha resultado que era la vecina, que se olvidó en nuestra casa las llaves de la suya hace una semana…y venía a recuperarlas. Todo tan normal, vamos.

El miércoles fue un día que si pudiera borrar del calendario lo haría sin duda. Un día de estos que si llega a pasar antes quizá me hubiera vuelto a España. Un día completamente de locos.
Empezó quedándome en casa con Magali mientras Radna llevaba a los chicos al cole. Esta parte bien, ya sabéis que Magali es un ángel. Como ayer era “short day” (salen del cole a las 12.15), me fui a buscar a Élodie y a Justus, que, como no, me la volvió a liar. Ooootra vez quería irse a jugar con su amigo nosequién… Oooootra vez a llamar a Radna… Esta vez sí que le dejó, lo gracioso es que se enfada con el mundo ¡y se pone a llorar super cabreado el tío¡ (yo creo que me odia , pero me da igual). Radna me pide siempre perdón diciendo que está en una edad muy mala, que es un niño muy influenciable, que tiene un amigo que no respeta a sus padres y que él lo está “copiando” con sus actitudes… mil vueltas para no decir que es un malcriado, vaya…

Por la tarde, como hacía muy buen día, montaron el trampolín (así le llaman ellos…pero vamos, que es una cama elástica de toda vida). Estuve con la madre de Rebeca, que también pasaron la tarde en casa. Pillé a Luwe trepando (si, trepando…se pone una caja de juguetes de escalón y se sube a la encimera de la cocina, todo para coger galletas…) en la cocina. ¡Casi me da un infarto cuando lo vi! Aunque a todos los adultos les hizo muuucha gracia… (yo no se dónde la tiene…). Seguidamente, y aprovechando un momento de la tarde que se fue Radna (a por Justus, a llevarle la ropa de futbol, a llevarlo a futbol, a recogerlo de futbol… ¡así todo el día!), va Luwe y se mea encima. Y todo porque estaba saltando en la cama elástica y se le debió de olvidar. Lo cambié. Radna aprovechó que los niños estaban entretenidos para irse a hacer la compra (por lo que veo eso de ir un día a la semana o al mes para hacer la compra “grande” aquí no se estila… ), peeero… llegó a pagar y se dio cuenta de que no tenía la tarjeta de crédito. Así que vuelta para casa sin nada (luego entenderéis por qué digo esto…).



Parecía que todo iba calmándose un poquito… ¡pero no! Va Élodie y se mea encima… Normalmente, a estas horas del día (y el resto también…), suelen ver la tele, porque están cansados y pesados y así se calman y se callan… Peeero… estuvimos todo el día sin internet, ni teléfono ni televisión. ¡Qué pesaos!

Cada vez era más tarde y seguíamos sin nada que cenar. Al final Radna aprovecho un momento “de calma” para irse al supermercado rápidamente y trajo lo justo para cenar.

Cenamos poffertjes, un plato típico holandés (por lo que me dijeron) parecido a los pancakes (es decir, dulce…) que se come con mantequilla y azúcar glass. No estaba malo, pero yo no lo considero cena. Muy nerviosa me puso Justus en la cena. Invitó a un amigo a cenar (veo que aquí es super normal que todos los días alguien de fuera se quede a comer o cenar. Es curioso que la señora de la limpieza ¡come aquí!), por lo que estuvo toda la cena haciéndose el chulito, desafiando a Radna… pues si que debe ser una edad difícil, oye… (eso o es demasiado estupidito :)).

Después de cenar, que ya era muy tarde, resulta que los niños no se querían ir a dormir… solo gritaban y lloraban… ¡qué desesperante!. Yo sobre las 20.30, y como pude…me subí a dormir.

De verdad que si pudiera borrar el día…sin duda lo haría. Y creo que Radna también, pobre. Ayer ya me dijo… “Necesito a Victor”. Me parece a mí que Victor lleva más rectos a los niños… Así que…  ¡yo también le necesito! Jaja

Después del día anterior, el jueves solo podía ir a mejor. A pesar de que casi no teníamos comida para desayunar (por el percance que os conté…), llevé a Élodie a la guardería con Magali, y luego estuvimos dando un paseo… Cuando volvía a casa, estaba el técnico de internet ¡por fin!. Estaba bastante loco…y me hablaba en holandés todo el rato… (claro, yo ni papa… jaja).

Para mí los jueves son muy estresantes, porque la chica de la limpieza (que tampoco habla inglés) viene de 12 a 15 y yo, si estoy en casa, no se muy bien dónde meterme, si le molestaré… por suerte ayer hizo suuuper buen día, y me salí a la terraza (me parece a mí que la voy a usar más de lo que pensaba!:)) a tomar el sol (nada más y nada menos que ¡de 12 a 14.30!). Lo que nunca entenderé es por qué si alguien tiene contratado a alguien para que le limpie la casa, por qué limpia antes. ¿Qué espera, que la señora de la limpieza piense que la casa está así después de una semana y aun teniendo 4 hijos? jajajaja.


Un zumito mientras estudio al sol... ¡qué majica Radna!

Por la tarde (bueno, más bien por la noche, después de cenar, vamos…) empezaba mi curso de inglés. Había quedado a las 18.30 con Balbina, que me recogía cerca de casa con el coche…y allá que nos fuimos las dos, a disfrutar de 3 horitas de clase… (todo para ver en qué nivel nos ponían).

La primera clase estuvo bien, había bastante gentecilla, todos mayores y la mayoría mujeres, pero eran todos muy ‘nice’ (o al menos lo parecían). ¡Éramos 4 españolas!. Balbina y yo, una chica que se llama Noelia y una señora mayor que lleva viviendo en Holanda 34 años (el nombre le delataba: Montse…jijij).

En la segunda clase éramos muchos menos, dos holandeses, una italiana (era gracioso porque tenía un montón de acento) y una holandesa pelirroja ¡más rara que rara!. Este nivel era demasiaaado fácil para nosotras: estuvimos aprendiendo el presente simple y las partes del cuerpo (¡bieeeen!).

Después de las 3 horas, y tras comunicarle a la profe nuestras intenciones…cogimos el coche y directas para casa… Si, triste… pero de clase a la cama.

Y hoy, por fin es viernes… aunque sinceramente la semana se me ha pasado volando (quitando algún día…juju), tengo ganas de que por fin llegue Victor y ponga un poco de calma en esta casa…

Así ha amanecido hoy... poco sol veremos.


¿Qué destaco?


- La escasez de higiene de estos holandeses: sé que es general, porque lo estuve hablando con Balbina… ¡Pero es increíble!. Con lo que se ensucian los niños en general (y estos en particular, que son como unos cerditos andantes…), que todos los días juegan en el arenero del colegio… y pueden estar tan ricamente 3 días (e incluso más) sin ducharse. Luego, cuando se duchan, es un simple remojito, sin más, sin jabón, sin esponja… y el pelo no, que “no les gusta” (así va la niña, con un pelo brillaaante brillante…). ¡En fin, que son unos guarros!. Pero ya digo, que no es particular de mi familia… sino de todo el país. Ahorran muuucha agua… se duchan poco, y cuando lo hacen…TACHAAN TACHAAAN… ¡todos con el mismo agua!. Primero Luwe…luego Élodie…y al final…Magali. ¡BIEEEN!

- La ropa interior de Luwe y Élodie: Chica mala y Muchacho malo... Me parece a mi que esto es un poco parecido a los tatuajes con letras chinas... jajaja.



 - ¡MI OV-CHIP CARD!



 ...nos vemos en Holanda!



11 de marzo de 2014

¡Sin casi darme cuenta ya han pasado 10 días!

Llevo 10 días viviendo en un país diferente, en el que se hablan dos lenguas que no domino, con una familia a la que no conocía de nada, en un lugar en el que nunca había estado y…¡me gusta!.

Supongo que la sensación de que estos 10 días han pasado volando quiere decir algo.
Estoy muy a gusto aquí, la familia es majísima y me tratan como una más. Aun así, tengo mi propio espacio, y en el momento en el que me apetece “airearme” tengo total libertad. Tengo bien marcadas las horas de trabajo y las horas “free”, y eso es fundamental.

Cada vez me entiendo mejor con los niños. Aunque fuera difícil al principio por las diferencias de idioma, cada vez vamos pillando más cosillas los unos de los otros, así que por esto también estoy contenta. ¡Seguro que vuelvo sabiendo un montón de cosas en holandés!.

Estoy aprendiendo mucho (o al menos eso es lo que a mí me parece, ¡claro!), ¡y eso que todavía no he empezado las clases!. Pero lo noto a diario: controlo un montón de vocabulario nuevo, voy teniendo cada vez más facilidad para expresarme, entiendo casi todo bastante bien… Además, todo el mundo me dice que hablo muy bien (no sé muy bien con quien me comparan… aunque fue “gracioso” escuchar un…”Para ser española hablas bastante bien”…emm…¿GRACIAS?. Pero tristemente si, debería dar las gracias… porque estando aquí he podido comprobar que España está más por debajo aun de lo que pensaba en cuanto a idiomas. Un ejemplo: Radna, 40 años, 4 hijos, 4 idiomas. ¡¡4 IDIOMAS!!¡¡PERFECTOS!! Increíble…)

Creo que podría salir a callejear sin perderme (o bueno, perdiéndome pero sabiendo ubicarme…) o al menos por las calles principales. Bueno...eso espero.

Parece que el horario lo tengo más o menos adquirido: aunque es horrible comer a las 12 y cenar a las 17.30 (si, a las 17.30…), no te queda otra más que alrededor de las 22 estar durmiendo… Muy pronto si lo pienso en frío…pero…¿qué haces de 17.30 a 23?. Supongo que cuando alargue el día será más difícil.

No consigo acostumbrare a la comida (o “lunch”, como le llaman aquí…) y creo que no lo conseguiré en todo el tiempo que esté. Después de 10 día comiendo pan con queso… ¡empiezo a cansarme! (y no del queso precisamente, que me sigue encantando…aunque como siga así igual hasta lo aborrezco). Es horrible, cada día lo mismo. Que si, que aparte de queso hay más cosas (quitando las dulces, claro…) pero son embutidos ahumados que saben exactamente igual entre ellos, y exactamente a lo que su nombre indica: a humo. Como dice mi madre…”no entiendo como los guiris vienen a España y son capaces de comerse una paella a las 12 sabiendo lo que comen ellos a diario”. ¡Pues que razón!. El otro día una vecina me decía…”comemos así porque no tenemos tiempo, además como los niños comen en el colegio, es lo más cómodo de transportar”. Ya, claro… yo creo que lo hacen para no pensar, y punto.

Respecto a las cenas…pues bueno, mejor. Es la única comida caliente que tomo en todo el día, aunque sin mucha variedad, la verdad… Suelen preparar una verdura (brócoli, coliflor o judías verdes (a las que soy alérgica :P) ) y algo más, como patatas (cocidas y luego a la plancha), preparados vegetarianos (albóndigas, hamburguesas o Nuggets), pasta, pizza o fideos chinos.

Echo de menos el jamón. Bueno, la carne en general. El otro día comí en McDonalds una hamburguesa de pollo y casi lloro de la emoción. Vamos, que el día 29 de abril espero cenar una buena tortilla de patata con jamón (MUCHO) y pan con tomate (a ver si alguien pilla la indirecta…;)).

Bueno…en definitiva, que podéis estar tranquilos, que por aquí todo va bien (si no ya me hubiera vuelto). Y que…


…nos vemos en Holanda! :)

RANKING

1. Where are you from? - ¿De dónde eres?
2. Is your first time in Holland? - ¿Es la primera vez que estás en Holanda?
3. In Spain… Do you live near the sea? – En España…¿vives cerca del mar?
4. Which part of Spain do you come from? - ¿De qué parte de España vienes?
5. Is Zaragoza a big city? - ¿Es Zaragoza una ciudad grande?
6. When did you arrive? - ¿Cuándo llegaste?
7. Do you have any brothers or sisters? - ¿Tienes hermanos?
8. Is your mother missing you? - ¿Tu madre te echa de menos?
9. How long will you be in Holland? - ¿Cuánto tiempo vas a estar en Holanda?
10. Are you OK here? - ¿Estás bien aquí?
 Puede que sean las 10 preguntas que más me han repetido en los últimos 10 días.

10 de marzo de 2014

Ayer pasé el día en Haarlem.


Paseo de Heemstede a Haarlem.

Haarlem es una ciudad al oeste de Holanda, a unos 20 kilómetros de Ámsterdam. Es una pequeña ciudad histórica que ocupa el 4º puesto en el ranking de las ciudades más visitadas del país (después de Ámsterdam, Rotterdam, La Haya y Utrecht).

La ciudad fue construida sobre la superficie de un lago desecado, por eso se encuentra a 4 metros por debajo del nivel del mar y tiene un montón de canales.

En la Plaza Grote Markt se encuentran numerosos edificios importantes, como el Stadhuis (Ayuntamiento), el antiguo mercado de carne y de pescado (Vishal) o la catedral gótica de Grotekerk van St. Bravo (la iglesia de mayor tamaño de Haarlem, que en un principio fue católica pero a finales del siglo XVI se convirtió al protestantismo). En esta plaza también se encuentra la estatua de Laurens Janszoon Koster (considerado en Holanda como el inventor de la imprenta).


 Stadhuis.

 Había un mercadillo de telas, hilos...

Grotekerk van St. Bravo.


En Haarlem también podemos encontrar otros atractivos turísticos como el Molino Adriaan, al este de la Grote Mark y sobre uno de los meandros del río Spaame. En su interior hay diversas exposiciones sobre la tecnología de los molinos; los Hofjes, que son hospicios de fundación privada que son edificados en torno a patios (aún se usan para mujeres solteras); o museos como el Teyler (ciencia y arte) o el Frans Hals (con trabajos del pintor que le da nombre).


Una curiosidad: en 1658 los holandeses en América denominaron Nieuw Haarlem (‘Nueva Haarlem’) a la localidad de Manhattan, Nueva York. No fue hasta 1664, cuando los británicos tomaron el control de la colonia holandesa,  que fue rebautizada como la conocemos hoy en día, Nueva York.

¡Los primeros zapatitos holandeses que he visto! 

¡Tapas-Bar EL PINCHO! 

 Un LUSH en Haarlem.

¡TIGER de mi corazón! :D 

Uno de los canales.


...nos vemos en Holanda!