25 de mayo de 2014

JAARMARKT

Este es el cartel que llevaba semanas viendo en el pueblo, sobre todo por las afueras, cada vez que salía con la bici o a pasear…


Radna me explicó que era un mercado que se hacía solo una vez al año, muy conocido, las tiendas ponen puestecitos, y también vienen puestos de fuera. Un mercado muy grande con 350 puesto y muchos chollazos… ‘It's really nice’ me repetía… Os podéis imaginar que con lo que me gustan a mí los mercados ¡casi estaba hasta nerviosa!.

Así que esta mañana, después de dormir hasta que los demonios me han dejado (no mucho, como siempre...), me he preparado y allá que me he ido yo… La verdad es que tenía razón: un mercado enorme a lo largo de la calle de tiendas del pueblo con puestos de todo tipo: ropa, zapatos, libros, fruta, cosméticos… ¡de todo!. También había juegos y atracciones para los niños, puestos de comida dulce, salada…

Me he recorrido medio mercado y sobre las 12.30 me he acercado a la estación: ¡venía Sandra! ¡con su bici!.

He aprovechado para hacer fotos a algunos puestos…

Unos bolsos super originales hechos con vinilos... :)

Ruedas de colores ¡me encantan!

Un puesto con muchos tipos de fuets... Nos hemos quedado un ratito encandiladas y nos ha dado varios para probar... ¡Hasta hemos probado chorizo holandés! jajaja 

Pañuelos de todos tipos, colores y formas... 




           Atracciones para los niños...

 Cosméticos.

Fresas vs. espárragos: dos cosas 'very typical Dutch!'

 Bakfiets-mesa con una caja de "comida saludable"

 Pulseras con gomitas: aquí también ha llegado la moda, ¡había un montón de puestos!

Las escuelas y kindergarten tenían puestos para promocionarse, pintaban la cara a los niños...

¡También las escuelas de vela!


 Flores, tan importantes en este país...


Material de oficina...

Zapatos... 

Un tiovivo...

Libros...

Más fruta... 

Actividad del parque Efteling: un juego de palos que había que coger el máximo de palos cuando caían al vuelo. Por la tarde las azafatas estaban disfrazadas.

Ropa de niños... ¡me han encantado los estampados!

Cojines...

Bolsos y bolsas...

Un puesto con la historia del pueblo y alrededores: libros, fotos...

Una óptica con precios baratísimos: ¡15, 20, 25 0 30€ como máximo!

Herramientas...

Adornos para la casa...

Todo para los muñecos: ropas, camas, juguetes...

Ropa de bebés...

¡Me ha encantado ver estas pulseras con nombres holandeses! jajaja

¿Y para comer?

Pannekoeken

Este tipo era un poco extraño: muy holandés todo, 'hup holland hup', vestido de pelota naranja gigante, banderitas... pero vendía "Albóndigas españolas a la David Villa" y "Pollo a la española" y la música que sonó fue todo el rato en español...jajaja



La nueva bakery del pueblo... una panadería enorme que abrió la semana pasada y que vendía pan y dulces con buena pinta. ¡Me encantó la presentación de los muffins dentro de las macetitas! :)

Quesos... 

Pastelitos de fresa y nata, de la pasteletía "lujosa"...

Poffertjes... nunca los había visto hacer y me encantó...

Stroopwafels...

Frutos secos (aquí compré mis arándanos...:))


Aquí vendían como una especie de buñuelos rellenos, con crema, con chocolate... y también gofres. ¡El dueño se llamaba Ramón! (esto lo supuse yo, claro... porque el puesto se llamaba Ramón)

El carrito de los helados italianos... Era muy gracioso, porque era ¡muy chiquitín!

Y tachaaaaan... ¡UNA CHURRERÍA! jajaja. Delicias españolas... chocolate con churros, con nata... y también vendían una especie de patata cortada finita y enrollada en un palo.

Después de recorrernos el mercado varias veces, comer, jugar… ¡Mirar lo que hemos hecho! ¡Super americano! A mí me ha recordado mucho a la peli de Matilda… Una cabina cerrada, con aire y papelitos voladores con premios… ¡Allí que hemos ido las dos! Como era de una tienda de pinturas, los premios han sido 1 litro de aguarrás y 1 litro de líquido de preparación para madera (hemos sido afortunadas teniendo en cuenta que a todo el mundo le tocaba una triste brocha…jajaja).






Mis compras... :)


:)

Arándanos secos...¡mmmm!


Todo esto y mucho más (a mitad me he quedado sin batería en la cámara...jajaja) es lo que había en el mercado. Para mí una suerte que haya sido ahora, pero una pena que solo sea una vez al año... sería muy feliz si lo hicieran cada domingo, por ejemplo... ¡o una vez al mes!. Me encanta el ambientillo, la música, la gente loca rebuscando en los puestos más interesantes... :)


Después hemos cogido la bici y hemos ido al Groenendaal, un parque precioso con bosque y una granja de animales que hay en el pueblo. ¡Hemos estado rodeadicas de patos!

Un barco festivo...:)

Rodeadas de patos...


Luego he acompañado a Sandra a la estación, una vuelta en bici y a casa… ducha, charlica y a relajarse, que mañana empieza otra vez la semana… aunque esta vez corta, con finde largo y ¡muuuuuchos planes interesantes! :)

¡Una bandera del Barça en medio del mercado!

¡Y una postal del Camp Nou! jajajajaja


...nos vemos en Holanda!:)


Después de una semana muy intensa, tocaba desconectar… Esta vez en Rotterdam y con Sandra.




Rotterdam está al oeste del país, y su puerto, el Europoort, es el más grande de Europa y segundo más grande del mundo (después de Shangai).

Quedamos en Leiden al punto de la mañana y de allí, fuimos juntas hasta Rotterdam (in a very busy train!). Lo llevábamos todo preparado: los sitios que queríamos visitar y la ruta marcada en el mapa, así que echamos a andar.

Paseamos por las calles de tiendas, pudimos comprobar la diferencia entre edificios antiguos y los construidos después de la guerra, los canales, cotilleamos alguna que otra tiendecilla, un mercado (¡me encanta el amor de los holandeses por los mercados! ¡me encantan los mercados!), vimos las casas cubo y la casa-lápiz, el ‘old harbour’ (puerto antiguo), que era monísimo rodeado de terrazitas… 



 Estatua de un enanito con un ¿pene? gigante y parking-caracol.

Casa lápiz 


Casas cubo 


Old Harbour con la Witte Huis de fondo (preciosa) 

 Barcazos en el Old Harbour



 ¡Enamorada me volví de este barco-restaurante en el centro de la ciudad!


Quisimos ir en el watertaxi hasta el Hotel New York (situado en el punto desde el que salían los barcos con destino Nueva York), pero al final acabamos caminando hasta el Erasmusbrug. Hicimos picnic en el Het Park, junto al Euromast, estuvimos debajo, vimos a unos locos descendiendo con cuerdas el edificio, caminamos por Museumpark, tomamos algo en una terracita al sol y cogimos el tren de vuelta, cada una a su lugar.

Walking on water... :) 

Erasmusbrug 




   Euromast - si os fijáis veréis la gente colgada...jajaja-




Fue un día diferente y genial, hablando de millones de cosas y aprovechando el tiempo al máximo. It was a nice day! :)


Ya en Heemstede, aproveche para irme un ratito en bici. ¡Me encanta el buen tiempo y el sol! Y ver las casas de la gente, y los jardines, y pedalear entre campos y bosques… :).

Cuando tiempo sin besos, ¿verdad? ;) ¡Este desde el tren!

...nos vemos en Holanda!:)

19 de mayo de 2014

Las escaleras holandesas

Ya lo decía Ana Frank… “…hay una escalera superempinada, típicamente holandesa (de ésas en las que es fácil romperse la crisma)…”.

Pues esas son las escaleras que podrás encontrar en la mayoría de casas en Holanda.

Aún recuerdo la primera vez que estuve aquí, 8 mujeronas con sus correspondientes maletas… Después de la odisea de viaje, en tren desde Bélgica (no es un viaje largo ni difícil, pero si no sabes NADA y tienes que hacer… ¿3 transbordos?... la cosa se complica…), hasta que encontramos la calle del hostal… Abrimos la puerta y… ¡ZAS!. Toma escalera estrecha con peldaños pequeños y empinadísima… Bueno, con calma y rezando para que solo fuera un piso arreamos para arriba… Sí, en el primer piso estaba la recepción. El chico muy majo. Todo muy bonito. Nuestra habitación en el 5º. ¿QUINTO? ¿Cinco pisos de escaleras estrechas con peldaños pequeños y empinadísima? SI. Y todavía no entiendo ni como me gustó la ciudad ni como he vuelto…

Eso es lo que debe pensar un turista cuando llega... "¿EN SERIO?" Sí, en serio… es lo que hay…(escaleras que no se suben, sino que se escalan…) Pero ¿por qué?. Pues muy fácil: Holanda es un país pequeño, con poco espacio, y hay que ahorrar en todo. Sí, hasta en las escaleras.  



Estas son las escaleras de mi casa (reconozco que no son las peores, este fin de semana estuve en un hotel... ¡Prefiero ni pensarlo!jajaja): ¡ya me he caído 3 veces!. Y no creáis, que no son caídas sin más... Son caídas en toda regla, con moratón y semana dolorida incluida. Me hace gracia ver a la familia: suben y bajan sin problema, ¡incluso corren!. Los niños las trepan para subir, las bajan con el culete... Y yo bien poco a poco. Por no decir cuando tengo que subir/bajara (es pero bajar...) a algún niño en brazos...  


...nos vemos en Holanda!:)

16 de mayo de 2014

Esta semana ha sido terrible: he tenido a los niños un montón de horas cada día y ¡he acabado muerta!. Pero hoy, me han dado el día libre… (el padre va a estar 2 semanas fuera y le han dado hoy fiesta, supongo que para que disfrute de la familia, por eso de la importancia que aquí tiene… ¡ah! Y a cambio trabajo el domingo por la tarde…:| ).

Y bueno, durante estos días ajetreados he estado pensando en cositas que os puedo contar de Holanda, pues, aunque todavía me quedan unos 50 días por aquí, para mí ya es la cuenta atrás… Quiero aprovechar al máximo el tiempo que me queda, visitando un montón de sitios que me falta por ver y haciendo cosas chulas. Y para empezar…

La vida en bici.

Sí, señores… Holanda va en bici. Pero… ¿Cómo lo hacen?

Los niños. Los niños nacen y ya van en bici (en alguna ocasión os he enseñado/contado como en mi primer domingo en Holanda nos fuimos en bici con Magali en el maxi-cosi dentro del bakfiets… Creo que en España eso sería increíble).

¿Qué opciones tienen los padres? La principal es el bakfiets: una bici con una “caja” delante donde llevar a los niños sentados… Los hay de muchos tipos, formas, colores, con asientos, sin asientos, con impermeable… ¡Los hay realmente bonitos!. En él pueden ir niños de todas las edades.



A los bebés, como os he dicho, los llevan en el bakfiets con el maxi-cosi o directamente con una mochila porteadora. Cuando son un poquito más mayores y ya son capaces de mantenerse sentados, algunos padres optan por una sillita entre el manillar y el cuerpo del adulto que conduce la bici… muy peligroso a mi parecer… Y a parte de todo eso, está la sillita trasera tradicional, que es la única (creo) que se ve en España, que es la que lleva mi bici.


Y bueno, lo que me parece la bomba es cuando una madre va con 3-4-5-6 hijos (o no) en la bici. 4 en el bakfiest, 1 en la mochila porteadora y 1 en la sillita de atrás… ¡OLE, OLE Y OLE!.



Vamos, que aquí o vas en bici o… vas en bici. No hay otra. Las mujeres van en falda, tacones, vestido… Se va en bici a trabajar, al colegio, de fiesta… Haga frío, calor, llueva, nieve… Nacen con una bici debajo del brazo.

A la conclusión que me ha hecho llegar mi querido pequeño poni, es que las holandesas tienen las patas tan largas que no tienen miedo a ir en bici, porque siempre llegan al suelo. Es contrario a lo que me pasa a mí, que en caso de emergencia… me voy al suelo.

Y… ¿cómo me he adaptado yo a la vida en bici?. Pues sorprendentemente bien. En España no he sido muy bicicletera, todo hay que decirlo… Yo era de las que se monta en bici un día y se pega 3 meses con dolor de culo… Pero aquí la cosa me ha hecho cambiar de idea. Al principio prefería ir andando a los sitios… Ahora prefiero ir mil veces in bici. Y respecto a llevar a los niños… Todavía no me confío del todo, porque no son mis niños… y porque mis piernas no es que sean muy largas…pero vamos haciendo. La verdad es que con Élodie voy muy cómoda… Pero cuando me toca llevar a Luwe, prefiero andar. No sabe estarse quiero, y hace movimientos tan bruscos que algún día nos caeremos…


Y sí, me volveré a España enamorada de una bici… ¡es increíble lo bonitas que pueden ser! Yo sé que acabaré con una bici holandesa…



...nos vemos en Holanda!:)

11 de mayo de 2014

El resto de días de mis vacaciones, los aproveche para estar con la familia… y disfrutar del buen tiempo, porque desde que llegué el martes, aún no ha parado de llover…

 En el aeropuerto me dio tiempo de muchas cosas, estuve muuuchas horas esperando...jajaja

Otra vez en casa...

Y como podréis suponer, esta semana ha sido más difícil que ninguna... Entre el mal tiempo y la buena semana de vacaciones que me he pegado... A ver si pronto vuelve el buen tiempo, ¡qué ganas!.

Por lo demás, y por ahora solo con una visita a la vista...



...nos vemos en Holanda!:)

Y el domingo (4 mayo), con todo preparado, tocaba despedida…


Desayunamos unos pancakes y nos fuimos al aeropuerto a coger nuestro avión de vuelta a España…
El vuelo fue muy largo pero divertido: ¡comimos allí y todo!.



Cuando llegamos a Barcelona, Ana y Laia vinieron a recibirnos a la estación, tomamos algo y para casa…

...nos vemos en Holanda!:)

El sábado (3 mayo) por la mañana, nos acercamos hasta el Mercado Ruso (también conocido como Mercado Negro, un sitio donde puedes encontrar de todo… desde mandos de TV de todo tipo, móviles, cables, gorros de pelo rusos, máscaras de gas, bicicletas… todo de procedencia dudosa, claro…). Algunos comimos algo de vuelta al centro, en un Hes Burger (es una cadena tipo McDonalds, la culpable de que en Riga no haya Burger King).

La tarde la dedicamos a comprar regalitos y a pasear, y ya hacia la hora de cenar, fuimos al Ala Bar, un bar donde ofrecen comida típica letona (no tradicional, sino más moderna). Tomamos algo y después cenamos y pronto al hotel. Eso sí, antes de marcharnos, los de la mesa de al lado nuestra se encargaron de recoger todas las sobras de comida que nos habíamos dejado… y comérselas, sin ningún escrúpulo. Yo todavía sigo alucinando…



Por la noche, estuvimos en una de las salas comunes del hotel jugando a un juego de cartas que el señorito David había comprado en exclusiva para el viaje, otros salieron a dar una vuelta para aprovechar la última noche letona… La chica del hostal nos invitó a unos chupitos (de despedida, se podría decir…) y a dormir, que al día siguiente tocaba viaje otra vez…




...nos vemos en Holanda!:)
El viernes (2 mayo), las princesas del hostal nos levantamos y desayunamos en el hostal. 


Nos vino a buscar MA y cogimos el tranvía para ir al tiro: un sitio (poco legal a mi parecer…jaja) donde podías disparar con diferentes pistolas por menos de 3 €. Todos los chicos lo hicieron, claro… ¡incluso María y Celia fueron valientes!. 




Después del tiro, nos acercamos al Monumento Ruso (donde estuvimos haciendo el tonto un ratico largo...) ya con el estómago rugiendo, nos fuimos a comer al Lido, un sitio muy bueno con ensaladas, carnes y pescados a la brasa… que nos salió, una vez más, ¡super barato!. 







Por la tarde, nos acercamos al Mercado Central (los antiguos hangares alemanes reutilizados). No pudimos ver mucho, ya que estaban casi todos los puestos cerrados, pero algunos sí que aprovecharon para comprar fruta :) (¡ha sido el viaje de los plátanos!).





Con la rosa que me regalo el Dani...:)

¡Era el cumple del Oski!

El resto de tarde la tuvimos libre: los chicos fueron a un Centro Comercial y las chicas entramos a Tiger (donde compramos unas pulseras luminosas chulísimas para la fiesta de por la noche…;)) y paseamos por las calles de Riga, compramos algún souvenir y, por fin, ¡vimos la Casa de los Gatos!.





















Nos arreglamos y fuimos a cenar a Charlie Pizza (pizzas, pasta, carnes…), un restaurante super chulo y otra vez muy barato. Con el buche lleno nos fuimos a la fiesta Erasmus que había organizado MA en su casa: un montón de gente en el comedor de su casa (la mayoría españoles…) bastante timiditos al principio… Hasta que la vecina pasó a avisar de que iba a llamar a la policía. Entonces nos fuimos caminando al Rock Café, una discoteca muy cerca del hotel. Almorzamos un trozo de pizza y a dormir.


Con amigos así...:) 



...nos vemos en Holanda!:)