1 de abril de 2014

Vaya, vaya… que sin darme casi ni cuenta… ¡ya llevo un mes por estas tierras!.

¿Qué valoración le doy a este primer mes? ¡Pues totalmente positiva!

Ha sido un cambio bastante grande: he pasado de vivir en mi casa, con mi mamita y mi hermana, a estar en casa de unos desconocidos con multitud de hijos y ejerciendo de “hermana mayor” (eso que yo nunca he sido en la vida…). También he cambiado de país y todo lo que eso implica: diferentes idiomas (encima de uno… ¡dos! jajaja), diferentes costumbres (¡ahora ya quiero mucho a mi bici!:)), horarios (ahora los niños se van a dormir… ¡de día!)… Y me he lanzado a la piscina sin conocer a nadie (bueno, a nadie no… me venía sabiendo que Sandra está a unos 30min. en tren y habiendo mantenido muuuchas conversaciones con pequeño poni… ).

Ha sido un mes muy intenso, ha pasado muy rápido pero me ha dado tiempo de hacer un montón de cosas. He recorrido varias ciudades de Holanda (siempre en buena compañía), he visitado también numerosos supermercados (jajaja y he podido comprobar las diferencias en los productos…), he intentado habituarme al ‘lunch’ y al horario que este tiene (el pan con queso a las 12… Y no, todavía no lo he conseguido…) y al ‘dinner’ (algo impensable para mí antes de venir: comer brócoli a las 17.30). He aprendido a desenvolverme con soltura en diferentes situaciones de la vida (como el supermercado, con los obreros, en el día a día…) pero ¡en inglés! (de esto estoy muy orgullosa :)).  ¡Y cómo no! Me he lanzado con el holandés… (por lo que veo será un camino difícil… ¡pero no imposible! Con ganas todo se consigue… ¡y a mi ganas no me faltan!).

Pero todo esto no quiere decir que no tenga ganas de ir a España… de comer a la hora normal y de cenar también cuando se cena, de pasar del pan por una temporada… y del queso… (bueno, del queso no… jijiji). Jamón, carne, huevos, arroz, pescadito, verduras…

El otro día leí un artículo ‘You’ve been in living in the Netherlands when…’ (“Has estado viviendo en Holanda cuando…”), en el que ponía diferentes afirmaciones que una persona que ha vivido en Holanda cumple… ¡aquí van las mías!:

- Tienes una bici.
- Andar hasta el supermercado (a 500m) se ha convertido en algo inimaginable. Coges tu bici    aunque sea para 50m.
- Dejaste de comer caliente. Solo comes pan.
- Sabes lo que es un ‘kroket’.
- Bebes cerveza (a que sí, ¿a que es fuerte?jajaja)
- Crees que 15º es calor.
- Todavía no sabes hablar holandés pero tu inglés ha mejorado.
- Nunca vas de noche sin las luces de tu bici.
- Crees que la mantequilla en una botella es normal (esto me lo enseñó pequeño poni).
- Nunca preguntas ‘Do you speak English?’, directamente lo hablas.
- Comes patatas al menos una vez al día (desgraciadamente…).
- Tienes las 4 estaciones en un día.
- Puedes conducir tu bici con lluvia y viento (¡y granizo!).
- Puedes comer sin servilleta: has aprendido a comer “limpio” (pero la sigo echando de
  menos).
- Has probado el pescado frito de las caravanas al menos una vez (jajajajaja).
- Sabes que el viento siempre soplará en el sentido contrario a la dirección en la que
  conduces tu bici.
- ¿Pan de verdad? Eso no existe.
- Sabes que Holanda no tiene un plato típico: simplemente lo fríen todo.
- En el momento en que sale un rayo de sol todos los holandeses sacan sus pantalones cortos,
  chancletas, camisas cortas…
- Estás aprendiendo a dormir sin antifaz (esta es propia… pero… ¡siiii! :D).


No está mal para llevar solo un mes, ¿no?. 

Ahora llega abril... ¡y viene con muchos planes! Una cenita con las aupairs en el palacio de pequeño poni (cada una cocinará algo típico de su tierra... ¿alguna idea? :D), mínimo un día en Bloemendal, en la playita..., el Día del Rey, viajecito a España, noche en Londres y visita a Riga... ¡y seguro que alguna que otra sorpresilla más! De momento... un besito con moreno holandés y...




...nos vemos en Holanda!:)

29 de marzo de 2014

Este fin de semana estamos teniendo un tiempo estupendo. 

Ayer llevé a Élodie al cole y los fui a recoger a los dos (vaya caminito me dieron...), en un ratito libre que tuve aproveché para irme con la bici por el camino que une mi casa con Bennebroek. Es un camino recto y sin mucho tráfico (sólo hay un semáforo en los 5km de distancia) y que está rodeado de naturaleza: bosque a un lado y praderas verdes al otro, con caballos, patos... es precioso.

Mi camino preferido. 

Uno de los rincones más bonitos de Heemstede (para mi, claro...:))


Esta mañana hemos aprovechado para tomar un poquito el sol, nunca se sabe cuando lo vamos a volver a ver...

Una vez arriba, una ducha rápida y a prepararse: hoy me apetecía hacer picnic, así que me he preparado una 'box-lunch' de los niños con unos sadwiches.
He cogido la bici y me he ido, por mi camino preferido, al encuentro de Diana.




Sol, solito... :)

Nos hemos acercado a Vogelenzang, a ver como llevaba pequeño poni el traslado (¡qué majos son sus padres!) y después nos hemos ido a una parte del parque Groenendal a relajarnos y a comer (sí, comer, nada de lunch, que ha sido a las 2...¡qué placer!). Hemos estado allí bastante rato, hasta que nos ha llamado pequeño poni para que fuésemos a ver su nueva casa (bueno, su casa provisional...) en Berkenrode, muy cerquita de mi casa. Y... ¡VAYA PALACIO!. No he podido evitar hacer algunas fotos a algunas cosas curiosas que me he ido encontrando... (ni con esto podéis hacernos una idea de lo increíble que es la casa...).



Caballos en la entrada de Berkenrode. 

Trona-cigüeña 

Un piano de cola en el salón... (bueno, en uno de los salones...) 

¡Escaleras con alfombra roja!jajaja 

La habitación de pequeño poni. 

Esta foto para mi madre: ¡una bola del mundo! 

Me encanta tanto el tocador...

 Terraza en la habitación con vistas al lago privado...

Me ha parecido taan curioso que "rellene" los zapatos con calzas... Claro, tienen todos unos pies tan enormes...jajajaja 

 Un columpio en el árbol...

 Las vistas por una de las ventanas de pequeño poni...

...y las vistas por otra ventana, una pedazo de explanada con estatuas y todo...


Después de flipar un poco con la casa, hemos vuelto a coger la bici y nos hemos ido al bar del otro día a tomar algo, donde se han unido dos aupair más: Claudia y Laura. Un ratito de charradeta y para casa, que me toca babysitting...
Como estoy sola, me he comprado cena especial: lasaña y FUET! jajajaja


Ha sido un día bastante bueno, ¡es increíble como el buen tiempo alegra a cualquiera! Además he descubierto que me encanta ir con la bici por ese camino, todo tan verde, con caballos... ¡un placer!.
Ahora toca descansar, mañana pasaremos el día en Haarlem.

¿Qué destaco?

- Se está notando muchísimo que alarga el día, ¡y eso es genial!. Y con el cambio de hora aun lo notaremos más... ¡se acerca el veranito!.

- Una cosa MUY CURIOSA que he encontrado en casa de pequeño poni (en la "antigua"). En un armario me he encontrado con una caja de plástico naranja, y al abrirla... ¿qué me encuentro? ¡Es una báscula! jajaja Me ha parecido un invento super genial.






...nos vemos en Holanda!

28 de marzo de 2014

El domingo pasado, después del día en Leiden, estuvimos en Vogelenzang, Bennebroek, donde está la casa de pequeño poni. Fuimos hasta allí Diana y yo en bici (¡vaya panzá!) y pasamos allí el día, estuvimos estudiando inglés junticas. La vuelta fue graciosa, de noches y solita…¡uuuuuh!...un fantasma que me hubiera salido (jajajjaa). Llegué a casa ahogadica de lo rápido que volví (jijiji). Y al llegar…¡SOPRESA! La cocina ya no tenía muebles, ni suelo, ni techo.

El lunes por la mañana amanecí, todo transcurría con normalidad hasta que…oigo un ruido a mi lado, me giro… y veo una suuuper enorme araña… ¡Muerta del asco! Pero claro, no podía reaccionar…porque en esta casa con 4 niños son muy naturales…y les gusta que nos animales vivan (vaya, que yo le hubiera metido un zapatillazo y me hubiera quedao más ancha que larga…peeero…el otro día ya vi que se estila eso de “liberar a la arañita que ha decidido darse un paseo por casa”)., así que simplemente dije: “ui, una araña” (haciendo como si nada, si…jajaja) y ya Radna la capturó con un vaso y un papel y la sacó al jardín…y todos felices, claro.
Ese mismo día vino un señor muy majico a quitar el radiador. Lió una en la cocina…que bueno…¡para que más!.

El martes se volvió a repetir la escena de la araña, aunque esta vez decidió quedarse colgada del techo (os podéis imaginar que lo primero que hice nada más entrar al comedor a las 7 a.m. fue mirar si había alguna araña…). A las 7 a.m. como clavos aparecieron los obreros y empezaron a trabajar: nos han tapiado la cocina para que no entre el frío, el polvo, el ruido…y supongo que para que los niños no les toquen los cojones (vaya odisea para montarla con Luwe por allí…no fue al cole el pobre con su varicela…). Como cada martes, fui al Grut&Groot con las chicas y después fuimos a comer a casa de Rebecca (la vecina).

Por la tarde me tocaba recoger a Justus del colegio (algo que creo que él odia…o bueno, igual me odia a mí, ¡no se! ME DA IGUAL). Total que fui a buscarle con la bici (idea de Radna)…él no tenía la bici en el cole, así que (como Radna me dijo) podíamos volver caminando mientras yo llevaba la bici. Si, hasta ahí todo normal. De pronto me dice algo así como ‘I running’. Y yo, QUE ENTENDÍ PERFECTAMENTE LO QUE ME QUERÍA DECIR, le dije que no, que  ‘walking’. Pero no. El niño decidió echar a correr y pasar de mis gritos 'STOP JUSTUS, STOP!'. Me monté en la bici y lo empecé a perseguir hasta que se cansó y paró. En ese momento me bajé de la bici y le eché la mayor bronca que he echado nunca en inglés (cara de tonto se le quedó, se pensaba que nunca le diría nada…). A continuación empezamos a andar mientras el juraba en holandés y yo juraba en castellano (¡qué bueno es a veces eso de no entenderse…!). Vaya, que para un día que lo voy a buscar deseando que el niño se quisiera ir a jugar con un amigo…va y nada, para casa. Encima estábamos solos…grrr.

La verdad es que el resto de tarde fue bastante tranquila: Radna se había ido con los niños a casa de la abuela (menos mal…) y estuve sola. Además pude cenar a una hora un poco más normal (¡20.30!) y super bien: espaguetis con verduras y hamburguesa (¡qué mala es la carne aquí!). Ha sido la mejor cena que he tenido en casa hasta ahora :)



Evolución de nuestra cocina...

  
El miércoles a las 7 a.m. me decidía yo a bajar al comedor, voy a entrar al baño a lavarme la cara..y ¿qué me encuentro? A Victor, a oscuras, con la puerta abierta, ¡en calzoncillos!. Estaba tan dormida que ni me enteré ni me importó, y menos mal…jajaja. Como cada miércoles, pequeño poni se venía a casa a estudiar, pero entre unas cosas y otras, las obras, los ruidos… acabamos de chachara. Primero fuimos a imprimir el libro de holandés (¡nuestro super libro de holandés!) y luego al mercado con Claudia. Dimos una vuelta y nos decidimos a volver para que pequeño poni dejara su bici en su casa en obras (así veíamos al obrero que su madre dice que es muy guapo…). Todo bien hasta que empezó a granizar, a llover… y nosotras tan anchas, con la bici… ¡qué empapada!. Nos tomamos algo en un bar y a trabajar: recogimos a los niños en el cole y nos fuimos a casa de Malein a comer. Volví en bici con Élodie y empezó una tarde HORRIBLE (claro, era miércoles…): Luwe tooodo el rato intentando pegarme, gritando, Élodie le mordió a Radna en el pecho, intentó morder a su padre…vaya, que son un poco caníbales…jajaja ¡ODIO LOS MIÉRCOLES!

Pero en cambio… ¡ME ENCANTAN LOS JUEVES! Es, junto con los lunes, el día que menos trabajo y qué más puedo aprovechar. Ayer tocaba que viniera el fontanero: un tio bastante raro que la lió parta sacando TODO lo que teníamos en un armario al pasillo, picando sin tapar los abrigos y zapatos de la entrada… Menos mal que los jueves viene la señora de la limpieza. Yo, por mi parte, me duché (cuando pude…bueno, cuando el señor fontanero me dejó, vaya…jajaja) y me fui a DEKA comprar algo para comer (más español que pan con queso, por supuesto! ¡La primera comida caliente!). Me iba a casa de pequeño poni a estudiar y quería ir en bici (para hacer algo de ejercicio y  bajar todo ese pan con queso que me está empezando a abrazar muy fuerte…¡ejem!) y… ¿con qué me sorprende Holanda? ¡Pues con lluvia! Para una vez que realmente me apetece coger la bici… ¡ais!. Asi que nada, hasta Vogelenzang con pequeño poni en el coche. Empezamos nuestro curso de holandés (¡vamos a ser las mejores!), repasamos un poco de inglés y comimos. A la vuelta me acerqué a comprar los libros de inglés (¡por fin!) y a trabajar. Ayer volvió a traer la cena la abuela (pobre mujer…), y después a clase de inglés.

Comida "normal" 

 DUTCH!

 Esa pequeña mancha negra es una enorme araña en el techo...jijiji

El sol de Holanda :)

¿Qué destaco?

- Me gustaría realmente saber qué coño le pasaba a Élodie domingo y lunes por la noche… ¡toda la noche llorando! Y parece ser que solo la oía yo…

- Os he ido contando las diferentes apariciones arañiles en el comedor…lo mejor es que el jueves la araña DESAPARECIO y realmente temo encontrármela en el momento menos indicado… (muero del asco).

- ¡POR FIN TENGO INTERNET! Bueno si, ya tenía…pero funcionaba fatal. Al final han instalado un WIFI Extender en el piso de abajo y me va genial… ¡un lujo!. Teniendo ya internet y los libros de inglés, lo único que me falta es una mesa… (mi espalda lo agradecerá muchísimo). A ver si hay suerte y este finde… :)

- He descubierto que este año el día del Rey (antiguo día de la Reina) es el 26 de Abril...eso quiere decir... ¡que estoy aquí el día del Rey! :D


...nos vemos en Holanda!

23 de marzo de 2014

Otra vez sábado, toca excursión. Esta vez, paraguas en mano (todo el día cargándolo como una burrica...), nos vamos a Leiden.





Leiden es una ciudad de la provincia de Zuid-Holland, muy cerquita de Heemstede, y es la cuarta ciudad más poblada de la provincia.






¿Qué ver en Leiden? El Stadhuis (ayuntamiento), con la fachada renacentista más larga de los Países Bajos; de Waag (la casa de pesos y medidas); el canal Rapenburg con el Edificio de la Academia; nueve molinos, entre ellos el Molen de Valk y el Molen de Put; el taller municipal de carpintería; los patios ajardinados…

Pero…¿cuál fue nuestro problema? Pues que el día no era muy dado para el turisteo y que había mercado, un mercado enorme, con muchísimas cosas. Así que realmente, lo único que hicimos fue dar vueltas y más vueltas al mercado y comer, que eso se nos da muy bien.
Leiden es una ciudad de estudiantes, barata, con un montón de terracitas, así que creo que cuando llegue el buen tiempo (para quedarse…) tendremos que volver, porque merece la pena.


Molen de Valk

Stadhuis 






De vuelta en Heemstede nos acercamos a la casa nueva de pequeño poni (en construcción) para ver a su bici y adornarla con pegatinitas que habíamos comprado en el Tiger (¡ueueueue!). Después estuvimos en un bar tomando algo, primero en la terraza al sol, y luego dentro… estuvimos hablando con un señor que estaba con su perro (que se tiraba unos pedos el cabron… ¡casi nos mata!). Era la hora de cenar, así que cogimos la bici (yo la de Diana, que se había bebido un vino y no podía llevar a pequeño poni en la bici…) y haciendo un suuuuper esfuerzo (¡aún me canso de pensarlo!) nos acercamos a la estación, cenamos algo (esta vez algo típico holandés: kaassouffle (como una empanadilla de queso, riquísima) y kroketten (una croqueta gigante que yo creo que está hecha con verduras y “algún” trocito de carne).



Después de cenar para casa, que ya habíamos cundido bastante y hacía un frío que pelaba.

¿Qué más puedo contar?

- Ya han empezado con las obras de la cocina: ayer la desmontaron entera, hoy están quitando el techo y mañana quitarán el suelo y el radiador. El martes toca tirar la pared abajo… Lo bueno es que la cocina no la instalan hasta el día 8 de abril, por lo que va a ser muy gracioso estar dos semana tal y como estamos ahora: con el comedor inundado de cajas y de todos los artilugios de cocina que necesitamos. En cuanto pueda haré alguna foto. Es muy divertido también fregar en el baño…

- ¡LUWE TIENE LA VARICELA! Madre mía, en una casa con 4 niños puede ser la locura máxima… menos mal que me han dicho que Élodie y Justus ya la han pasado. Pobre Magalí como le toque… aunque la pobre también está con un resfriado… aiiix!

- ¡HE COMIDO CARNE! El viernes hubo para cenar hamburguesa. La llegada de Victor ha dejado claro que en esta casa no se comen solo sojas…jajjaa Así que bueno, no fue la mejor carne de mi vida… pero no estuvo nada mal, ¡qué alegría!.



- Os presento al poni de pequeño poni (de ahí el nombre).




...nos vemos en Holanda!

21 de marzo de 2014

Como dije el otro día, cada vez es todo más normal, y quitando alguna anécdota graciosa o especial, todas las semanas van siendo más o menos lo mismo.

Esta semana estuve también en el Grut&Groot con las chicas, el mismo día Rebecca (la vecina amiga de Élodie) celebró el cumpleaños, y la invitó a comer un trozo de tarta… vino la abuela, como todas las semanas (suele venir martes y viernes)...

Esta semana he descubierto que lo del miércoles pasado no fue algo concreto, sino que realmente odio los miércoles con todas mis ganas: es el ‘short day’ y todos los niños salen del colegio a las 12, lo que significa que hacen el lunch en casa y que tenemos que estar tooooda la tarde haciendo algo entretenido para no acabar subiéndonos por las paredes (y no, esta vez tampoco lo conseguimos…). Élodie se hizo pis encima… luego aprovechó un momento que se fue Radna para cagarse encima… (¡SI, CAGARSE CON 4 AÑOS! Ya he descubierto que no es que se le escape un día y pobrecita…esta lo hace porque si, por pereza, por llamar la atención… ¡vete a saber!). Luego le tocó cagarse a Luwe… Y para cenar, como había sido un mal día, Radna hizo pancakes…(sí, dulces…).

Pero a pesar de ser miércoles, pasó una cosa buena, ¡por fin nació nuestro chiquitín!. Ahora me toca esperar…pero el día 29 de abril lo voy a ir a conocer con más ganas que a ninguno. ¡Bienvenido Roger!:) (¡¡Muchas gracias a todas por enviarme tantas fotos!!)



Estoy alucinada con los cambios de tiempo que tienen aquí: ayer hizo un día buenísimo, con mucho sol y bastante calor (yo estuve como 2 horas en la terracita tomando el sol) y hoy, abro un ojo a las 7 de la mañana…y ¡diluvio universal!. Tanto es así que hasta se me ha pasado por la cabeza comprarme unas botas de agua y un paraguas… (si, pecado el mío… no me traje con la idea de “ya me compraré”, pero realmente desde que estoy aquí ha sido el único día que ha llovido de verdad…), por suerte mis lindas amigas han contribuido a espantar esa idea de mi mente… jijiji.

Bueno, como ayer tuvimos clase de inglés y nos ha entrado mucho la responsabilidad y las ganas de estudio (y a la pobre Balbina, que por cierto, me ha pedido que le llame pequeño poni en el blog, para ocultar su identidad…jajaja, un poquito de agobio también…), pues a las 8.30 de la mañana me ha recogido en casa con su coche. ¿Problema? Es el cumple de una amiga suya y mañana la ha invitado a su casa a cenar, y claro…. ¡No iba a aparecer con las manos vacías!. Así que nos hemos decidido, hemos llamado a Diana… y en un momento estábamos camino del Primark, así, ¡sin complicarnos mucho!. El diluvio seguía, hemos visto un par de tiendas, pequeño poni ha comprado el regalo para su amiga y hemos desayunado en Le Place, una franquicia barata y buena de Holanda (por lo que he podido ver hasta ahora… hay en Haarlem, en Gouda…), y vuelta para Heemstede, que teníamos que recoger a los niños del cole.

Hemos estado esperando montón de rato, un frío que pelaba… Se suponía que pequeño poni me iba a acercar hasta casa en el coche con Luwe (no había cogido el carrito). El problema ha sido cuando ha llegado su niña y los 394734875049805 amigos a los que invitaba a jugar a casa ¡MADRE MÍA!. Como no cabíamos en el coche, pequeño poni me ha dejado su paraguas (menos mal…) y hemos empezado a andar. ¡QUE HORROR! ¡QUE NIÑO TAN PESADO! Ha estado todo el camino ‘auuuuu’,  ‘paaaain’ (dolor)… y lo único que le pasaba era que no quería andar, ¡no te digo!. Por fin hemos llegado a casa y aquí le esperaba su amigo: hoy es la primera vez que Luwe invitaba a un amigo a jugar a casa (su primera ‘play date’, como dice Radna) y no sabíamos muy bien cómo iba a reaccionar, porque con sus hermanos es poco permisivo y muy gritón, pero nos ha sorprendido y bastante a las dos.

Después del lunch, y como Élodie estaba sola, Radna ha decidido llamar a Rebecca para que viniera a jugar, así que yo me he lavado las manos y he decidido refugiarme en mi guarida (una retirada a tiempo es una victoria, ¿no? ;)).

La próxima vez que escriba supongo que será sobre algo fantástico que hayamos hecho las fantásticas este fin de semana: conocer algún pueblo o ciudad, alguna locura con la bici… ¡lo que sea!.

La semana que viene empiezan las obras de la cocina (la van a cambiar enterita, pared abajo incluido…), así que no sabemos si podremos estar en esta casa o nos iremos a Haarlem con la abuela, así que no sé si tendré internet o no (hablando de internet…todavía no tengo el cacharrito para que me funcione bien...¡ah! ¡ni la mesa!...). Sin más…



…nos vemos en Holanda!

16 de marzo de 2014

Después de amanecer prontito el  domingo (como aquí todo va tan adelantado, está muy bien salir de fiesta y volver a casa a la 1... ¡así al día siguiente puedes aprovechar para hacer un montón de cosas!) toca hacer planes.

Por la mañana: ducha y lavadora. Habíamos quedado en la estación a las 13, así que cojo mi bici… ¡y allí que me planto! (que difícil eso de pedalear en contra del viento…¡uf!).

Cogemos el tren caminito a Amsterdam (¡qué ganas tenía!). Un paseíto por el centro, alguna visita a las tienda de queso (jijijiji) y luego hemos acompañado a Claudia a un bar en el que había quedado con unas chicas, ¡qué chulo y qué bien se estaba!.


El bar...¡era genial!.

Hemos estado bastante rato al solecito, hablando, viendo las barquitas pasar… ¡genial!.




Cuando nos hemos cansado, nos hemos ido hacia la estación… hemos comprado algo para merendar y hemos estado un ratito sentadas en el Starbucks descansando, hasta que saliera nuestro tren.



Una vez en Heemstede, otra vez bici… ¡y para casa!

¡Que finde más completo! Es una gozada estar tan cerca de la ciudad...me sigue gustando tanto como la primera vez.

Y ahora a descansar, que mañana ya es lunes…

¿Qué destaco?

- Para comer: patatas fritas. ¡Nunca más! ¡Qué empachada!


- En los trenes hay muchas diferencias entre los vagones: están los de 1ª y los de 2ª clase... pero también hay unos de silencio: ¡vagones en los que no puedes hablar!. Qué aburridos estos holandeses...

'Silence' dice en las ventanillas...




…nos vemos en Holanda!